De bestezuelas acontecidas
En la mañana fue criatura perdida.
Con el asombro en la cara y en el pecho
un torpe nidal tejido con los dedos.
Luego, hacer un poema que me hable de polluelos
y de una gata adolorida. En la tarde soñar
una planicie repleta de plumas amarillas.
Sálvalos tú, Mary
con tus dedos de garza.
Recoge del piso
las bestezuelas acontecidas.
Tráelos del mar sangriento
a la ensenada llana.
Róbales el miedo,
lánzalos en la orilla.
Pretensiones literarias, reyertas políticas, convulsiones feministas y sobre todo, pulsiones homosexuales aquí, en el jardín del unicornio. ^_^